
El destino no ha influido para que sean bicampeones del fútbol peruano, tampoco la crisis deportiva e institucional en la que se encuentran los equipos grandes, afirmar eso sería una mezquindad. Pero encontrar un motivo para que el Club Deportivo Universidad San Martín de Porres haya obtenido nuevamente el título nacional significaría dejar de reconocer aciertos de importante organización
La San Martín obtuvo el título nacional después de coronarse campeón con cuatro fechas de anticipación en el Torneo Clausura. Debido a que Universitario –que ganó el Apertura- no figuró entre los primeros 7 del segundo torneo del año, como indican las bases del campeonato, y los santos obtuvieron mayor puntaje en el acumulado -94 unidades- se alzaron con el trofeo.
No solo es el cuadro que mejores números tiene; eficaz ataque y sólida defensa, también futbolísticamente el equipo dirigido por Jorge el ‘chino’ Rivera desde hace mucho tiempo ha logrado consolidar una idea de juego. Tácticamente la propuesta de los santos esta basada en la fortaleza de un arquero con experiencia como Leao Butrón.
Una línea con cuatro hombres en el bloque defensivo, los laterales desdoblan con criterio y oportunamente, es decir que pasan adecuadamente de la defensa al ataque, mientras que los defensores centrales son rápidos para realizar el marcaje al delantero adversario. Quizás la clave del equipo santo esté en el medio campo.
En esa zona siempre han contado con un volante central combativo, fuerte y agresivo, en términos futbolísticos, para la marca, mientras que este siempre ha tenido un segundo medio central que se caracteriza por distribuir el balón; haciendo jugar al equipo e iniciando desde atrás la generación de juego. Los movimientos tácticos, con balón y sin él, de los volantes externos resulta una clave difícil de descifrar para el cuadro rival.
Pues, los elementos que se desempeñan en esa posición muestran el manejo de los dos perfiles, ello les permite cambiar de sector en el campo de juego o generar la acción o jugadas desde su propio sector, por ejemplo un diestro juega por la izquierda, mientras que un ambidiestro lo hace por la derecha.
Finalmente, para completar los automatismos del cuadro santo tienen a un media punta rápido y con buena técnica que se junta con los volantes de armado y con el delantero, que por lo general es un hombre de área, el típico ‘9’, quien se caracteriza por ser el goleador del equipo.
Desde GOL, hemos evitado mencionar nombres en particular debido a que el mérito es para todo el plantel de jugadores, el comando técnico y la dirigencia. Aunque, en el campo de juego hay que destacar el trabajo de Butrón, Orlando Contreras; su zaguero, Edwin Pérez; medio central, José Díaz; volante que se convirtió en el goleador del equipo y Pedro García; la columna vertebral del equipo.
Nadie puede ni debe poner en tela de juicio el profesionalismo de los jugadores del cuadro santo, durante el año fueron los mejores, los más regulares, mantuvieron perfil bajo y al final observaron los resultados, pues contaron con una plantilla numerosa que les permitió manejar opciones y disfrutar de una competencia interna beneficiosa para el plantel.
Sin duda, la San Martín ha marcado un ejemplo que en estos momentos los clubes grandes deberían seguir, ese es el trabajo que se debe realizar con seriedad y profesionalismo sin anteponer los supremos intereses personales. Disfruta San Martín tu bicampeonato, bien merecido lo tienes ¿quién será el campeón en el 2009?
Juan Scheelje

1 comentario:
Planificación y pensar a futuro, fácil decirlo, difícil lograrlo, pero la San Martín lo está logrando.
www.enriquejfc.blogspot.com
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